¿Qué es la energía solar?

 

Nuestra estrella, el sol, aporta directa o indirectamente toda la energía que mantiene la vida en la Tierra. La energía solar es la fuente de energía más abundante de nuestro planeta, además de ser renovable, inagotable y gratuita. El grado en que la aprovechemos depende de nosotros.

Nuestro modelo energético, basado en los combustibles fósiles, genera una serie de problemas medioambientales y sociales, tales como el efecto invernadero, la lluvia ácida, etc. Además sus reservas son limitadas.
El uso de las energías renovables, en particular de la energía solar, puede solucionar parcialmente estos problemas, reduciendo su consumo y prolongando sus reservas.

Dentro de la energía solar distinguimos dos tipos de energía, según sea su transformación:

Solar térmica: transforma la energía del sol en calor.
Solar fotovoltaica: transforma la energía del sol en electricidad.

El uso de la energía solar térmica tiene múltiples ventajas, entre las que destacamos:

No es peligrosa.
Es limpia, segura y económica.
Se amortiza en corto plazo.
Reduce la factura energética.
Incrementa el valor de la edificación.
Evita la emisión de gases nocivos a la atmósfera.